“Es fundamental trabajar con las manos para crear” – Don Chadwick

El conocido diseñador de la silla más vendida del mundo tiene hoy 81 años y sigue trabajando para Herman Miller. Conversó con nosotros sobre su relación con los materiales, el diseño y su fascinación por el trabajo manual.

Cuando en 1994 Don Chadwick y Bill Stumpf  presentaron al mercado la silla Aeron, producto de cinco años de investigaciones y pruebas, no sospecharon que se convertiría en un ícono del diseño, hoy presente en el MoMA y en las oficinas más importantes de todo el mundo.

Quienes visitaban entonces la feria Orgatec, y pudieron apreciar cómo la descubrían ante miles de personas inquietas por tan anunciado lanzamiento, tampoco esperaban ver una silla de trabajo con una malla en lugar de los materiales típicos como espuma y tela.

Pero la malla de la Aeron era más que eso: se trataba de un soporte dinámico, con una tecnología patentada que ha sido imposible de replicar, para soportar los puntos de apoyo del cuerpo. La forma tampoco era un capricho: respondía a un estudio ergonómico exhaustivo, apoyado por médicos y científicos, para imitar los movimientos del cuerpo humano de la manera más orgánica posible. Remasterizada en 2016, la silla más vendida del mundo sigue cautivando a quienes se sientan en ella por su inigualable comodidad. Cada vez más compañías invierten en ella por los beneficios para sus colaboradores.

Don Chadwick, influenciado por las manualidades, el uso de herramientas y el armado de trenes y aviones a escala que aprendió de su abuelo, estudió diseño industrial en negocios e ingeniería en UCLA y ya en su primer trabajo en una firma de arquitectura empezó a diseñar sus primeros muebles. “Siempre tuve interés en los objetos y en sus materiales”, cuenta.

-¿En qué piensas antes de diseñar un mueble?

Siempre pienso cómo voy a concretar mis ideas y cómo se pueden fabricar o producir. Es muy importante entender el proceso propio de los materiales. O sea, sintetizarlos y ponerlos juntos con un concepto ingenieril/industrial. Entender primero cómo vas a hacer la idea tangible y cómo la vas a producir con los materiales y procesos correctos.

-¿Qué es lo más difícil en el proceso de diseño?

-Estar dispuesto a estar aceptar el fracaso o el rechazo, hay que tener la piel gruesa y mantenerse siempre optimista.

¿Cómo llegaste a un material como la malla con el soporte dinámico cuando diseñabas la Aeron?

-En un proceso de prueba y error.  En el diseño de la original, encontramos una compañía que trabajaba en una nueva suspensión elástica tejida, que fuimos capaces de adecuar a la silla Aeron. Nadie en la organización anticipó el gran éxito en el cual se convirtió, puede que estés diseñando para una industria, pero la silla siempre puede adaptarse a otras. Cuando es una buena idea, muchas otras la adaptaran”

-¿Qué le dices a los diseñadores de esta generación?

-Que tengan curiosidad, que tomen riesgos, pero siempre tengan el back up de investigación. Soy un fiel creyente de poner las manos a la obra; es fundamental experimentar en el estudio para crear y no dejar todo a la tecnología, que sientan y toquen las piezas modeladas.

-¿Nos puedes contar en qué estás con Herman Miller hoy?

-Estamos trabajando en una nueva idea. Sólo puedo adelantar que es muy diferente a la silla Aeron.

-¿Qué tiene Herman Miller que no tiene otra compañía?

-El hecho de trabajar con tantos diseñadores, le ha dado a HM la importancia de desarrollar ideas únicas, siempre invirtiendo en R&D como nadie más lo hace.