Cristián Grohnert, arquitecto

En la nueva oficina de Siente Cinco, las buenas prácticas y nuestros muebles ayudan al trabajo en equipo y rentabilización del tiempo.

¿Cómo convertir una antigua casa de adobe en una oficina con plantas libres? ¿Cómo lograr que los colaboradores se sumaran a esta nueva forma de trabajar? ¿Cómo lograr que el espacio abierto genere colaboración y no distracción? Son algunas de las preguntas que Cristián Grohnert (arquitecto, socio de la oficina de arquitectura y diseño SienteCinco junto al ingeniero comercial Dan Weitzman) se hace a diario. Pero ahora le tocó hacerlo con su propia oficina.

A la hora de pensar en el lay out de este nuevo espacio, ni lo dudó: “la planta libre nos iba a permitir estar conectados, ser más rápidos, mejorar en tiempo y efectividad. Yo no quería tener un puesto de trabajo, sino estar con mi equipo todo el tiempo”, explica.

En su antigua oficina, contrasta, había cosas del día a día que no se lograban compartir ni conocer. “Ahora  el ahorro de tiempo es increíble”, agrega. “El open plant es volver a lo más simple; En esta oficina todo es para ayer y estar conectados nos hace más eficientes”, enfatiza.

BUENAS PRÁCTICAS

Cristián Grohnert concuerda en que la tendencia de la planta libre es algo que no funciona por sí sólo. “Está de moda, pero sin un concepto que lo sustente por detrás, no funciona. Igualmente, implica una responsabilidad de los usuarios y yo estoy reforzándolo constantemente”, explica. “Por ejemplo, el espacio debe der lo más neutro posible para no generar distracciones, y eso es difícil de aplicar porque la gente tiende a apropiarse de su puesto de trabajo y darle una identidad con fotos, monitos, adornos, etc”.

En este caso, el dispuso de lockers para guardar las cosas personales, pero cuenta que le ha tocado ver otros accesorios que ayuden a este fin: “otra opción son una especie de canastas que se cuelgan a la cubierta de las mesas de trabajo y se van cambiando de lugar con los usuarios. Hay oficinas tan puristas en este sentido que incluso no han querido poner paneles de separación en las estaciones de trabajo, para que nadie se apropie de un puesto. Sólo una pantalla y un teclado para conectarse con el notebook”, cuenta.

-¿Por qué es tan importante esta movilidad?

-Lo bueno que tiene es que te permite agilidad, flexibilidad y rapidez en la toma de decisiones. Hoy puedo estar sentado al lado tuyo y mañana trabajo con otro. Te obliga a intercambiar ideas. Nosotros decimos: pregúntenle al del lado. Nadie está obligado a saber, y no queremos que pierda dos horas buscando en internet si tu vecino sabe la respuesta.

-¿Cómo solucionan el tema de la concentración en un espacio abierto?

– Si no hay cultura de planta libre, es una chacra. Eso es un trabajo diario.  El espacio debe ser sobrio, sin obstáculos o distracciones visuales, y la disposición del mobiliario ayuda. Es fundamental dejar distintos tipos de salas de reuniones para que la gente pueda conversar. Nosotros pusimos una sala formal grande, otra más chica y un espacio tipo lounge o living. En todas estas salas se puede proyectar, de manera que el uso es muy flexible. Además,  con el tiempo bueno usamos una terraza y tenemos un comedor donde una vez al mes hacemos un asado o desayuno y reforzamos cosas positivas. El tema de los flujos de gente también es fundamental. La planta libre no puede convertirse en un pasillo, por eso estas salas de uso común están cerca a los lugares de acceso.

-¿Cómo enfrentaron el desafío de hacer una planta libre en una casa antigua?

-Esta es una casa de 1900, de adobe con muros de 50 cms de espesor. Teníamos esa limitante para poder abrir ese espacio. Lo primero que hicimos fue sacar todas las puertas de los lugares que no eran salas de reuniones más formales. Pero como no había pasillos, sino conexión entre los espacios interiores, no era fácil. En algunos casos abrimos nichos para que no se interrumpiera un espacio. Lo importante era mirarse.

-¿Cómo evalúan el resultado de este cambio en estos meses?

– Caer en las modas es súper fácil; ahora todo es “bench” o estaciones tipo pool, pero siempre va a depender del tipo de oficina y de trabajo que se haga en una organización. A nosotros nos ha funcionado súper bien, porque exigimos creatividad bajo presión, y necesitamos estar conectados. Hoy podemos decir que somos una empresa más rentable gracias a eso. Conoce el proyecto